Este fin de semana estuve en un botellón, y comencé una discusión con un amigo, que terminó así:
-"Que te digo que sí, que Hitler ganó unas elecciones", dijo él.
-"Que no, que yo te digo que nuncá ganó unas elecciones", contesté yo.
-"Que sí, tío míralo en la enciclopedia", aseveró él.
Y eso hice, comerme un poquito el orgullo, y a refrescar la memoria…
No solo miré la enciclopedia, en donde no venía gran cosa (no es muy buena la que tengo), si no que consulté varios libros de historia en casa (recomiendo los dos libros de David Irving), además de diversos sitios de internet. Resumo.
Lo que está claro es que Hitler no ascendió al poder como resultado de unas elecciones. Su ascenso a canciller fue provocado por diversos factores, uno de los cuales, y de los más importantes, fue la falta de acuerdo entre comunistas y socialistas, y su menosprecio por las capacidades de Hitler.
Las primeras elecciones en que el partido nazi es digno de mención son las de 1930, en las que el partido nazi pasó de tener un 2,6 a un 18,3 por ciento, nutriéndose en gran parte de los votos de los centristas y los de la derecha moderada.
Las siguientes fueron las elecciones presidenciales de abril de 1932. Hubo unas elecciones previas, en las que Hindeburg obtuvo el 49,6 por ciento, frente al 30,1 por ciento de Hitler. En la repetición de los comicios, Hindeburg ganó por un 53 por ciento frente a un 36 de Hitler. Se llegó a suprimir la actividad del ejército del partido, la SA, por temor a una revuelta armada.
En junio de 1932, Von Papen se hace con la cancillería, dos meses después después de las elecciones, en los que Bruning es forzado a dimitir por Hindeburg. Von Papen no era respetado por nadie. Tras demostrar que no era capaz de hacerse con el control, adelanta las elecciones. Es durante este breve periodo en el que Von Papen levanta el bando contra las SA, lo que desembocó en verdaderas batallas campales, en las que en solo 20 días se llegó a más de 80 muertos y 400 heridos. El terror ya hacía su aparición.
De modo que en las elecciones de julio de 1932, encontramos el único atisbo de victoria de Hitler en
unas elecciones democráticas: su partido se convirtió en el más
numeroso del Reichstag, 230 escaños. Sin embargo, y como muy bien sabe nuestro
entrañable Fraga Iribarne, eso no te garantiza una victoria electoral.
Por lo que el camino a la Cancillería le seguía vetado a Hitler, a pesar de su viaje a Berlín pidiendo el cargo, durante el cual se produce el cerco del Berlín por parte de las SA. Se le ofrece la vicencancillería, cosa que Hitler considera un insulto, por lo que se reune con Hindeburg, amenazando con agresiones a los judíos, y otros actos de violencia.
Es en este momento, cuando los centristas se unen con los nazis, y ponen de presidente del Reichstag a Goering. Von Papen consigue un decreto para disolver la cámara, pero Hitler ordena hacer causa común con los comunistas y sacar adelante una enmienda para quitar a Von Papen de en medio.
Así, llegamos a las elecciones de noviembre de 1932. Los nazis, pierden 2 millones de votos y se quedan con 196 escaños. Ese mismo mes, Von Papen y su gobierno dimiten, y Hindeburg no ve otra solución que llamar a Hitler y darle la cancillería con la condición de que tenga una mayoría amplia y un programa definido, dejando en caso contrario la cancillería a Von Papen y la vicecancillería al líder nazi. Hitler no se comprometió.
Pero el ejército se oponía a Von Papen, por lo que Hindeburg, como única manera de evitar una guerra civil, decide apoyar a los militares, y nombra canciller al general Schleicher. Éste consiguó debilitar a Hitler (tras tratar de que formara parte de su gobierno), y el partido nazi pierde un 40% de los votos en las elecciones de Turingia. Strasser y Hitler, maestro y discípulo sufen la estrategia del divide y vencerás, y este último renuncia a seguir a su lado.
Son en estos momentos de debilidad, en los que la falta de acuerdo entre socialistas y comunistas para apoyar a Schleicher en el gobierno, hacen que éste se vea abocado a dimitir en enero de 1933.
Hitler se ha rodeado de gente de confianza tras su desmaque de Strasser, y Hindeburg llega a plantearse la posibilidad de otorgar la cancillería a Hitler. Es en este momento, en el que Von Papen recibe dicho encargo (el de estimar esa posibilidad), en el que se corre el rumor de un golpe militar, la excusa perfecta para que las SA se hagan con el control de Berlín, que pasa a estar en estado de alarma a instancias de Hitler.
Y así, Hitler es nombrado canciller, con 3 ministros de los 11 que componían el gabinete, de mayoría conservadora, mayoría que creía controlar al partido nazi, pero que debido una vez más a la falta de unión, permitió a Hitler disolver la cámara (con la promesa a Hindeburg de que matendría el gabinete intacto) y convocar elecciones para el 5 de marzo.
Hitler tenía para entonces toda la maquinaria propagandítica ideada por Goebbels a su servicio. Se suspendieron todas las actividades y prensa comunista, socialdemócratay liberal. Puso a oficiales afines al partido nazi, de la SA y las SS, en el ejército, sustituyendo a loss anteriores (republicanos).
El incendio del Reichstag, del que se sabe con casi toda seguridad fue organizado por los nazis, usando un comunista como cabeza de turco, ofrece la posibilidad de suspender las garantías constitucionales. Se instaura la pena de muerte como medida disuasoria en caso de "alteraciones graves de la paz".
De este modo, con la estrategia del miedo al ascenso al poder de los rojos (¿les suena?), solo los nazis hicieron campaña electoral.
Y así llegamos a las "elecciones democráticas" de marzo de 1933. Aun con todo, Hitler solo consigue el 44 por ciento de los votos, lo cual no era suficiente para lograr la mayoría. Pero no había problema, tras arrestar a algunos de los diputados comunistas, Hitler se hace definitivamente con el poder, despojando al Reichstag de cualquier influencia.
Bueno, a lo mejor mi amigo se refería a esto como la victoria electoral de Hitler, pero si es así, entonces debería plantearse, por ejemplo, si Fidel Castro es un líder democrático, ya que creo que las últimas "elecciones" las ganó por un 100% de los votos, igual que Saddam Hussein, y otros muchos, y en condiciones no muy distintas a las de la primavera de 1933.
¡¡¡En fin, que tenía esta rabieta, y tenía que desahogar!!!
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